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ENTREVISTA A FONDO CON UN HOMBRE QUE QUIERE SER PRESIDENTE

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06/03/2023

Para Grabois, estar en una coalición con Massa es “muy feo” y el conflicto mapuche parece “un circo que políticamente garpa”

Para Grabois, estar en una coalición con Massa es “muy feo” y el conflicto mapuche parece “un circo que políticamente garpa”
Para Grabois, estar en una coalición con Massa es “muy feo” y el conflicto mapuche parece “un circo que políticamente garpa”

El referente del Frente Patria Grande, Juan Grabois, pasó por Bariloche en el marco de una iniciativa que impulsa con el ministro del Interior, Wado de Pedro, en pos de construir un plan quinquenal con vistas a un eventual futuro gobierno.

La idea de una planificación de ese tipo, de inmediato, remite al primer peronismo.

Justamente, a partir de ese tema se inició un diálogo extenso en el que Grabois opinó de la cuestión mapuche, confirmó que quiere presentarse a las elecciones presidenciales (aunque aclaró qué tendría que suceder para no ser candidato) y nombró a las personas que le gustarían que acompañaran su proyecto desde los máximos cargos en Bariloche y Río Negro. 

–Lo de plan quinquenal suena a recuperar algo de la liturgia peronista…

–En realidad, es recobrar la capacidad de un Estado de gobernar a futuro. Si no planificás en forma plurianual lo que vas a realizar, ¿quién determina que se hace en un país? Si no hay un plan, ¿quién decide? Lo hacen los flujos financieros, el mercado, la especulación; es decir, no lo estipula democráticamente nadie. La idea del plan se aplicó, por ejemplo, durante el Plan Marshall (iniciativa de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial para colaborar en la reconstrucción de Europa Occidental), y en la actualidad se emplea en diversos países.

–Pero, en la Argentina, escuchar hablar de plan quinquenal hace pensar en Perón.

–Sí, está asociado al peronismo. Y la verdad es que tan mal no nos fue con aquel plan quinquenal, porque se hicieron un montón de hospitales, escuelas… Obviamente, hay una recuperación o, como diría el propio Perón, una actualización política y doctrinaria de algo que está en el ADN del campo nacional, popular, latinoamericanista de la Argentina, que es la planificación, cosa que nosotros queremos recobrar, también, como forma de interpretar a nuestro pueblo. Hablar en concreto: ¿qué es lo que vamos a hacer? Que no sea chamullo macro, del tipo “vamos a bajar la pobreza” o “terminaremos con la inflación”. Por ejemplo, en la asamblea que hicimos en Bariloche (el jueves, en la sede del Centro Regional de la Universidad Nacional del Comahue) qué se dijo: que no hay un geriátrico, falta una cárcel, se necesita policía judicial, el tema del hidrógeno verde no se termina de cerrar… A eso hay que sumar lo que recogemos en otras ciudades de Río Negro. Se trata de definir, entre todo eso, qué se puede hacer y qué no, cuánto vale y cuándo se hará. Gobernar es hacer, y las cosas se hacen bien cuando las planificás.

–Se lo nota muy cercano a la zona. Hace poco, por ejemplo, estuvo por la situación de Lago Escondido (ingresó y acampó con un grupo de personas en la propiedad del magnate británico Joe Lewis el 27 de diciembre de 2022).

–Soy patagónico por adopción, porque viví cuatro años enteros y después part time en las afueras de San Martín de Los Andes. Amo la Cordillera, y conozco a los personajes; sé quién es Lewis y tengo claro que ese no es el lugarcito de descanso de un inglés. Es un espacio para corromper a funcionarios y jueces, y también a servicios; hablo de todos los palos, porque por ahí pasó de todo. Y me refiero a corromperlos de las maneras más perversas que uno se pueda imaginar. Lo sé porque la mitad de los empleados odia lo que le hacen hacer. Ya en algún momento saldrá a la luz. Por ahora, lo que nos parece increíble es que no se cumplan los fallos. Cuando dictaminan en contra de una comunidad, vale todo: hacer un Comando Unificado y no sé qué más… Pero cuando es contra estos tipos, la propia provincia apela, ¡es una locura japonesa!

–Mencionó al Comando Unificado, que actuó en el desalojo que se efectuó en Villa Mascardi. Justamente, dado su vínculo con la región, ¿qué opina de lo que sucede en la Patagonia con la cuestión mapuche?

–Se califica como terrorista a una agrupación que no mató a nadie, una cosa rarísima. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad ya mataron a tres en la lucha contra esos supuestos terroristas, que, como hemos visto en las últimas semanas, parecen más personas con problemas que una amenaza pública. Entonces, se utiliza a gente con dificultades, que se expresa de una manera exaltada, para crear el enemigo interno, que es algo que da votos.

–Pero acá la exaltación alcanzó el rango de violencia…

–¿Con qué?

–Por ejemplo, con las viviendas que fueron quemadas.

–Eso es cierto. Pero existe un nivel de exageración de la gravedad del tema. Hay homicidios efectuados por criminales comunes todos los días; también están los robos diarios, es decir, delitos contra la propiedad. Pero, acá, inventan una narrativa donde aparece una especie de grupo que se quiere robar la mitad de la Argentina. Después, cuando te fijás, son cinco pibes marginados del Alto, dos familias, y unas pocas chicas con una creencia religiosa determinada, respetable como cualquiera, que están en prisión preventiva en forma totalmente contraria a derecho, porque no tienen condena firme y se trata de delitos excarcelables. ¿Qué es eso? Pan y circo, poco pan y mal circo. Pero es un circo que políticamente garpa. Si me pongo delante de una cámara y digo: “Voy a destruir el terrorismo mapuche”, junto más votos que si manifiesto: “Todo esto es una gran injusticia, se está violando la Constitución Nacional y los pactos internacionales”. La violencia que se le atribuye al pueblo mapuche se trata, prácticamente, de expresiones verbales de un grupo pequeño, con algunas acciones que, en comparación con lo que pasa en los barrios de este país y con la criminalidad común, son muy, pero muy poco significativas. Nosotros tenemos principios, y uno de ellos es: “No te metás con los más vulnerables”. Estas chicas que están presas son pobres. No me importa si son mapuches o no. ¿Qué hicieron? ¿Cuál es el delito? Fueron y armaron una carpita en un terreno. ¿Por qué tanto en su contra? ¿Y por qué los multimillonarios que están en Lago Escondido no son ni terroristas ni malos ni nada, sino personas a las que vamos a molestar, pero se pueden robar un lago en zona de seguridad, con verdadera capacidad de incidir geopolíticamente en la Argentina? Porque, además, tienen un aeropuerto en Sierra Grande y una estancia en el Estrecho de Magallanes, con todos los contactos políticos habidos y por haber. Existe una disparidad absoluta.

–¿Realmente quiere ser presidente?

–Voy a ser candidato a presidente. Salvo que aparezca alguien de nuestra generación que mida mejor.

–Para no presentarse, entonces, tendría que haber otra persona de su misma generación con ideas parecidas...

–Sí. Digamos sub cuarenta y cinco.

–¿Qué papel cree que ocupa Cristina Fernández en la actualidad?

–Es una inspiración para un montón de militantes, de gente del pueblo, por su coraje, su inteligencia y el conocimiento que tiene del Estado. Entre los que plantean que Cristina tiene que ser candidata, están quienes lo dicen genuinamente, aunque ella ya ha dicho que no lo será, y un montón de personas que viven pegadas a su vestido desde hace veinte años y no van a conseguir laburo si ella no es presidenta (ríe).

–Pero si Cristina finalmente llegara a presentarse, ¿qué pasaría con lo de la candidatura sub cuarenta y cinco (tiene setenta)?

–Si Cristina se presenta, hacemos una excepción.

–Usted está en un espacio donde también se encuentra el massismo (el Frente Patria Grande, que lidera Grabois, es uno de los partidos que integran el Frente de Todos, donde también figura el Frente Renovador, del ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa)

–Es una coalición…

–Sí, pero supongo que con Massa no tiene demasiados puntos de contacto. ¿Cómo es compartir ese lugar?

–Muy feo. No vamos a militar la candidatura de Scioli (Daniel, embajador de Argentina en Brasil), ni de Alberto (Fernández, presidente de la Nación) ni de Massa. Salvo que nos den PASO (elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) y nos ganen. 

¿Ahí sí apoyaría?

–Sí, pero antes tendrían que ir a firmar con sangre a una escribanía sobre lo puntos de desarrollo humano integral que estamos armando con Wado. Si no hay garantía de tierra, techo y trabajo para nuestra gente, no vamos a dar nuestros votos.

–Ni aunque les ganaran en las PASO…

–Exacto.

–¿Piensa que Alberto insistirá en presentarse como candidato?

–Sí, y me parece que tiene todo el derecho del mundo a hacerlo. La idea de que la gente no puede presentarse me parece autoritaria. Se puede presentar Cristina, como también Alberto, Scioli, Massa, Juan Grabois y Juan Pérez… mientras que tengan partido y cuenten con los avales. La democracia es así.

–Si fuera presidente, ¿quién le gustaría que estuviera como intendente en Bariloche?

–Alejandro “Duke” Palmas (referente del Frente Patria Grande en la ciudad). Es un genio.

Pensé que iba a decir Julieta Wallace (presidenta del bloque de concejales del Frente de Todos en la localidad).

–No, Alejandro Palmas. A Julieta también la quiero mucho… Podría ser la jefa de Gabinete.

–¿Y quién quisiera que se encontrase a cargo de la gobernación de Río Negro?

–Dejame pensar… Ya sé: la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Adriana Serquis.

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